Archivo | esgrima RSS feed for this section

La suerte (y privilegio) de pertenecer a un buen equipo – Tercera PARTE (somos los Patos)

10 Jul

En Septiembre nos vinimos a Baviera y nos apuntamos en nuestro pequeño club de Inglopaff. Somos poquitos, pero hay muy buen ambiente. Al maestro lo conocía ya de antes y, aunque a veces aburre un poco lo de tirar siempre contra los mismos, al menos los tiradores son bastante buenos (y siempre tengo a mano al Borja, que es bueno y da caña).
Pues ¡cómo no!, el pasado Marzo me apuntaron (ya no es que me convencieran, no, directamente me apuntaron) a dos competiciones que se celebraban durante un mismo fin de semana en nuestra ciudad (Sábado Florete, Domingo espada).

Ahi estoy yo tirando a florete, en la primera y unica competicion de florete en la que he participado (muy malamente...)

Ahi estoy yo tirando a florete, en la primera y unica competicion de florete en la que he participado (muy malamente…)

Al no haber competido nunca en Baviera, mi Ranking era cero (patatero), así que me tocó (en las dos competiciones) la peor Poule, la más dura (no había ni una tiradora floja), es más, de 4 tiradoras, ¡3 eran zurdas! (Eso no es normal, vamos, ni hecho a propósito). Por supuesto, no hice ningún buen resultado y luego estuve 3 días rabiando, viendo imágenes mentales de mis asaltos, soñando con lo que tenía o no que haber hecho… Y eso que la directa no la tiré tan mal (15 a 10 contra una de las mejor seleccionadas en las Poules).
De nuevo me repetí: “¡última vez”!
Sin embargo, desde que estamos en este club, me había percatado de lo contenta que estaba nuestra LENA (nombre ligeramente cambiado), pues al fin éramos 3 chicas en el club, lo que significaba que al fin podríamos formar un equipo para competir (hasta llegar yo, solo eran dos chicas, y un equipo ha de estar compuesto por un mínimo de 3, máximo de 4). Así que, claro, le dije que intentaría tirar en el equipo, por supuesto.
Cuando quedaban dos semanas me empecé a agobiar un poco con el temita, intentando entrenar un día más (tres a la semana), intentando correr para obtener algo de forma física, hacer estiramientos para la flexibilidad… Vamos, un poco obsesionada sí que estaba.
Digamos que formar equipo con la número 1 de Baviera (Lena es la actual nro uno del Ranking) para mí era una responsabilidad, por más que las chicas repitieran que sólo era para pasárselo bien y que sólo querían tener la oportunidad de participar (cosa que sin mi, o sin alguna de ellas, no sería posible, claro).
El Sábado llegamos a la hora. Yo hice todo para no ponerme nerviosa, relajarme, no comer para que no se me revolviera el estómago, estar seria… La verdad es que mi actitud no era la mejor, pero ¿cómo se evitan los nervios?
Como siempre, nos tocó esperar, esta vez mas de una hora. Cuando al fin nos llamaron, ya estábamos más que frías… Yo ya no tenía ningunas ganas de competir (quería irme a mi casaaa). Así que empezamos contra el primer equipo (con todo calculado, yo en el puesto de la que antes termina, ¡JA!). Cuando llegó mi turno (íbamos ganando), me tocó la zurda del equipo, que no es que fuera muy buena, pero me cogió la medida y sabía como engancharme la espada. No fui capaz de reponerme… Las chicas del equipo contrario se ilusionaron por un momento, creyendo que tenían algo que hacer (también podría haber sido una estrategia nuestra, la verdad)… Luego entraron mis compañeras y se comieron vivas a las otras dos… Para luego, entrar yo y comérmelas vivas también… Las ganamos 45 a 25 sin despeinarnos mucho, pero yo no tiré muy bien, la verdad, mi sensación fue amarga.
Las chicas (jóvenes ellas) sí que se quedaron bien “amargas” y nos dijeron con cierto retintín:
“Viel Spaß mit Augsburg” (“que os lo paseis bien contra el equipo de Augsburg”), insinuando que teníamos la cosa difícil.
En todo momento estuvo el encuentro muy igualado, yo podría haber tirado un poco mejor, pero una de ellas me hizo puntos, con lo que en el último asalto, teníamos a nuestra Lena “cerrando” con dos puntos por debajo del marcador. Finalmente acabó el tiempo con 40 a 40. Así que había que resolverlo con la temida “prioridad ” (odio eso: Se echa a suertes y le recae la prioridad sobre una de las dos tiradoras, lo que significa que en el minuto que tienen para tirar, si ninguna de las dos hace un punto, gana el equipo que ha ganado la prioridad a suertes). Le tocó la prioridad a la contraria, así que nuestra Lena tenía que atacar desesperadamente, pero sin dejarse tocar. Se la jugó varias veces, resultando en tocado doble y el tiempo pasaba… Cuando quedaban apenas 4 segundos, se tiró en flecha y ¡TOCó!! Ganamos el asalto por los pelos, la contraria quería morir…
Yo quería llorar. ¡Estábamos ya en final!
Pues nos habíamos asegurado ya la plata y se me empezaron a pasar los males. Teníamos que enfrentarnos al equipo de las grandullonas, que ya sabía que eran buenas, así que, ¿qué había que perder?
Fue el encuentro en el que mejor me lo pasé. Tiré bastante mejor que en los otros y me sentí mucho más cómoda, más suelta. Al final perdimos 45 a 38, lo que no está nada mal.
Y SUBIMOS AL PODIUM!
Nos dieron una medallita de plata y me pusieron un sello en el pequeño pasaporte que tengo de esgrima de Baviera, con un número 2 de ¡SEGUNDAS POR EQUIPOS!
Como el equipo ganador estaba compuesto por tiradoras de dos clubs diferentes, no tienen derecho a ir al campeonato Nacional que tendrá lugar el año que viene, así que ese honor recae en nosotras, ¡las segundas!
Me temo que no podré dejar de ir, pues es una oportunidad que no tiene mucha gente (y no quiero negársela a mis compañeras).

Reflexionando un poco, pienso que, aunque la esgrima es mi deporte, mi personalidad es más de deportes de equipo que individuales, por lo que, la esgrima por equipos para mi es lo perfecto (los relevos también me encantan, o el tenis en dobles).

Pelicula de los Patos, en la que al final, el equipo de entrada menos favorito, gana.

Pelicula de los Patos, en la que al final, el equipo de entrada menos favorito, gana.

——————————————————————————————————————————————-
NUESTROS FLAMANTES CHICOS:

Y mientras, ¿qué pasaba con nuestros chicos?
Pues empezaron la competición antes que nosotras. Tenían un equipo muy bueno, formado por 4 tiradores (el lujazo de tener un reserva), entre ellos Borja “el polvorilla”. Cuando les dejamos, iban ganando…
Cuando volvimos (sabiéndonos ya plata), habían perdido un encuentro por medio y se encontraban tirando por el tercer puesto. Yo daba por sentado que todos subiríamos al Podium, chicas y chicos de mi club. Pero tenían discusiones arbitrales. Les sacaron dos tarjetas rojas por protestar (=dos puntos menos). Finalmente perdieron por prioridad, y quedaron cuartos.
Cuando me lo explicaron todo, la verdad es que merecían haber ganado. El árbitro al parecer no tenía mucha idea y tomó varias decisiones erróneas. Pero, sinceramente, cuando las chicas llegamos, el panorama que nos encontramos era el de un equipo que parecía salido de un “reformatorio”, con malas caras, muy agresivos, y el capitán al fondo, pasando de todo, mientras se bebía una cerveza (un poco impresentables, sí, pero esos son nuestros chicos :-P).

——————————————————————————————————————————————-
Mi pequeño Palmarés esgrimístico hasta la fecha es:

– Dos veces terceras por equipos en campeonato de Cataluña – Espada femenina
– Una vez segunda por equipos en campeonato de Baviera (06/07/13) – Espada femenina
– Un jamón y un fuet ganados en la Poule de los Jueves de mi antiguo club en Barcelona (creo que fueron dos años consecutivos).- Espada (mixto, aunque al dar el premio separan femenino y masculino).
– Un trofeo Matusalén de segunda clasificada (torneillo tipo Poule, que se hace una vez al año en dicho Club). – Espada femenina.
– Dos veces terceros por equipos en la “Cataluña league”, liguilla mixta por equipos que se hace cada año en Barcelona y clubs aledaños.- Espada MIXTO

La suerte (y privilegio) de pertenecer a un buen equipo – SEGUNDA PARTE

9 Jul

Como comentaba en el anterior post, yo estaba en un pequeño, pero buenísimo club de barcelona. Tan bueno era el maestro y tan buenos los niños de este club y sus logros con la espada, que cuando no llevaba yo ni un año apuntada, un club mas grande (mucho más) de Barcelona “nos absorbió”.
Inevitablemente tuve que cambiarme de club.
El nuevo club tenía cosas muy buenas también, como 26 pistas (una maravilla de instalaciones, vamos), muchos maestros (todos buenos), se enseñan las 3 armas (la política es que para adultos mejor espada) y hay multitud de socios (gente verdaderamente interesante) de muy diversas nacionalidadea y más diversas formas de tirar, con lo que siempre hay alguien diferente para practicar y poder no solo mejorar tu esgrima, sino estar preparado para todo tipo de tácticas y maneras.
En este nuevo club se podían diferenciar dos grupos: “los de alta competición” y “los de alta juerga“. Siendo adulto, rápidamente te acogen en el de “alta juerga”, en el que se combina la esgrima (ojo, que haya juerga no quiere decir que no haya buena esgrima, pues hay tiradores muy muy buenos), con cervezas, con competiciones de diversión, liguillas, todo tipo de cachondeos varios (incluída alguna celebración de boda).
Entonces empezaron a venir las competiciones, serias y no tan serias. Las ligas catalanas, la Catalonia league (liguilla muy divertida no oficial por equipos), alguna competición de Ranking nacional (en total fui a dos)… Me fui dando cuenta de que mi cuerpecito (alto pero delgado) no aguanta bien tanta mezcla de adrenalina + nervios + emoción.

Esta soy yo en una competicion de las de pasarselo bien (espada + Barbacoa)

Esta soy yo en una competicion de las de pasarselo bien (espada + Barbacoa)


Es duro, porque en parte me gustan las competiciones, soy bastante competitiva y quiero superarme en varios aspectos, que tienen mucho que ver con la competición. Pero por otra parte, lo llegué a pasar francamente mal. Sentir que se te revuelve el estómago, enfadarte contigo misma (y con los demás), bloquearte totalmente porque animan al contrario o porque el entrenador contrario no para de chillar dando instrucciones a su tiradora, saber que tiras mucho mejor de lo que estas haciendo y no ser capaz de hacer nada para mejorarlo, rabia porque te gane alguien a quien consideras que deberías de haber ganado tu (a veces no ayuda el entrenador propio, o ajeno con sus comentarios). Llegó un momento en que esta tensión se hizo tan fuerte, incluso negativa, que tuve que dejar la esgrima durante más de un año (en parte también fue por preparar la boda, pero vamos, fue una suma de varias cosas).

Cuando volví a practicar esgrima, volví tranquilita, calmada, con intención de entrenar un poco (no hacia falta ir tantos días a la semana, con dos tenia bastante), aprender algo de florete, en defintitiva, simplemente pasármelo bien mientras practico algo de deporte (el mejor deporte “ever”).
¿Qué ocurre pues en las competiciones de esgrima que no ocurra en un partido de Baloncesto o de Balonmano? A mi entender, la esgrima es un deporte individual, muy mental, que requiere tener la cabeza muy fría, paciencia, don del oportunismo, estrategia, máxima concentración, pensar las cosas en milésimas de segundo (o no pensarlas, simplemente tenerlas automatizadas), etc… A parte de un poco de forma física. Estas son cualidades que a estas alturas me escasean (unas más que otras) y es difícil desarrollar de mayor (se puede, por algo seguía yo compitiendo, porque creía que podría mejorar todo eso).
Por no hablar de que las competiciones de esgrima son siempre una especie de TORTURA. La mayoría de las veces tienes que estar a una hora concreta, sabiendo que no comienzan hasta media hora después (casi siempre te hacen madrugar). Muchas veces comienzan mas tarde de lo previsto (has calentado hace más de media hora y te vuelves a enfriar). Cuando empiezan al fin las poules, todo es muy intenso (todos contra todos), para luego, otra vez parar, pues tienes que esperar a los resultados. Has de estar alerta de por si te llaman. Hay que estar alerta para ver los siguientes cruces. Entonces te llaman (la megafonía normalmente se escucha fatal y no sabes si te han llamado o no).
Vienen las directas, cuyos asaltos son hasta 15 tocados (a mí se me hace eterno). Y si ganas la directa, otra vez a esperar, a enfriarte, a que te llamen, y así hasta el final, hasta que pierdas, o hasta que solo queden dos (en un momento u otro yo me rindo y solo quiero que todo acabe ya).
Es una autentica agoníaaaa!
Creo que si has practicado esgrima desde niño, estás mucho más familiarizado con este tipo de sensaciones y es más fácil de llevar.
Sin embargo, en el fondo me sigue gustando un poco, y aunque siempre diga: “es la última competición a la que voy”, al final nunca se cumple y siempre hay alguna razón para ir a alguna (porque se celebra en tu ciudad, porque van tus amistades, porque promete ser para pasárselo bien…).

—CONTINUARÁ— Hablaré de la última y reciente competición, a la que fui el pasado fin de semana.

La suerte (y privilegio) de pertenecer a un buen equipo – PRIMERA PARTE

8 Jul

Desde niña he practicado algún deporte, siguiendo siempre el famoso lema de “lo que cuenta es participar”. Esto es muy cierto, tanto como que hay que saber perder, hay que saber ganar y siempre pasárselo bien en la pista; aunque soñar con ganar, con meter goles, canastas, hacer puntos, auto superarse o simplemente hacer un papel digno, no deja de ser una constante para quien practica algún deporte.
Me encantaba correr, así que siempre iba corriendo a todos lados (me mandaban a hacer recados y volvía yo rapidísimo). En el colegio jugábamos unos años a Balonmano y otros a Baloncesto (íbamos intercalando). Yo era malísima en ambos (al contrario que mi mejor amiga de entonces, a la que se le daban bien todos los deportes) y apenas metía alguna canasta (aunque sí que hacia muchos tapones) ni mucho menos un gol (me ponían de extremo en Balonmano y veía yo el ángulo muy mal. Ahora veo partidos en la tele, y los extremos hacen verdaderas viguerías!), pero mis equipos eran buenos, siempre junto a mis amigas y me encantaba ir a los partidos. El Sábado de partido era el día que menos me costaba madrugar (sin contar el día de Reyes, claro).
Por supuesto que me ponía un poco nerviosa al principio de cada partido, pero nada que superara las ganas de jugar.
En aquel entones no conocía la esgrima (es una lástima, a veces me pregunto que hubiera pasado, si habría llegado a ser buena de verdad), pero sí que practicaba otros deportes individuales como la natación o el atletismo (directamente nos obligaban a ir a lo que llamaban “Cross” o pruebas de resistencia, por el mero hecho de estar apuntadas a Balonmano. De entrada era odioso, pero luego me encantaba entrenar con mis amigas y al final no hacía nunca un mal papel. Recuerdo que en natación o pruebas de velocidad, siempre me ponía muy nerviosa lo de no reaccionar a tiempo al pistoletazo de salida… Mientras que en pruebas de resistencia, temía perderme! Desviarme del camino!

La esgrima la descubrí de mayor, aunque siempre me había llamado la atención, por aquello de las películas de mosqueteros. Primero en la Universidad, cuando me quedaban apenas dos meses para terminar la carrera, vi que había unos cursos de “Esgrima escénica” en la Escuela de actores y fui a informarme. Por supuesto, me encantó. Hacíamos coreografías y estaba yo deseando hacer alguna de aquellas en las que se sube a las escaleras, o se cuelga uno de una lámpara. Siempre volvía de las clases contenta, con un satisfactorio dolor de piernas (el maestro italiano nos hacía sudar la gota gorda), retando a mis compañeras de piso al grito de “me las pagaréis, bribonas!”. Eso sí, cuando un buen día el maestro sacó las máquinas eléctricas y nos puso a “tirar” entre nosotros (esgrima deportiva), entonces fue cuando en verdad supe que ese era mi deporte. Sentí la adrenalina, el verdadero “enganche”, una intuición de ritmo y tempo que me hacían liquidar uno tras otro a mis compañeros de curso (gané a todos menos a uno, que hacía tiempo que practicaba la esgrima, tenía experiencia, vamos). El maestro exclamó “Dónde has aprendido eso? Porque yo no te lo he enseñado!”. Años mas tarde he sabido que aquello que yo hacía intuitivamente para separar la espada del contrario y poder atacar con una “marcha” o un “fondo” se llama “batimiento”.
Pero terminé la carrera, tuve que dejar este curso, volver a mi isla-cuartel general y la vida me llevó por otros derroteros, alejados de clubs de esgrima, o de dinero para costearlo (entiéndase, al contrario de lo que piensa la gente, la esgrima no es cara, pero he tenido etapas en mi vida en las que había que hacer frente a otras prioridades).
Así que cuando volví a vivir en Barcelona (esta vez Barcelona ciudad), en seguida busqué

Caretas y espadas en un campeonato cualquiera...

Caretas y espadas en un campeonato cualquiera…

un club de esgrima al que apuntarme.
Encontré un pequeño club nada caro, en el que enseñaban espada y me volví a aficionar. Desde entonces todo fue muy rápido, en seguida quería yo tirar, comprarme mi propia espada, e incluso competir…
Este club me gustaba mucho, tenía su encanto, con poca gente pero agradable y que tiraban bien y un gran maestro que nos daba siempre clase particular, con lo que rápidamente, si una tenía ganas, se aprendía muchísimo…

Continuará…

Posteriormente vendrá el inevitable cambio de club, tolerancia a las competiciones y el último torneo bávaro de la temporada, acontecido el pasado fin de semana, con final… INFELIZ?? NI FU NI FA? FELIZ? Un poco de paciencia, que no quiero saturar el post…

Nervios de esgrima de buena mañana

20 Jun

////Esta mañana, justo antes de salir de casa://///

Ringgg (suena el móvil, en la pantalla aparece el nombre de Borja, mi señor marido)

– Si?
– Stuffen! Todo bien?
– Sí, bien, bien, y a ti? (mientras, recogiendo cosas porque empiezo a acercarme a la posibilidad de llegar tarde)
– Te llamo porque ya tenemos plan para este fin de semana!al_telefono
– Bien! Si? De que plan se trata? (yo creía que habíamos planeado ver el festival multicultural que habrá en la ciudad, y quizás el Domingo ir a la lección de Golf gratuita que tenemos pendiente, para probar).
– Verás, Mingo, del club de esgrima, tiene que pasar su examen de Maestro y necesita un alumno para la demostración de clase particular.
– Oh, super! (Pensando, te necesitará a ti, querido esposo, que eres la imagen del perfecto esgrimista, con impecable postura, tirador nato y clásico; todo un ejemplo de elegancia en la pista… O quizás podamos intervenir los dos… Interesante…)
– Como esto es en Tauberbischofsheim, que está al lado de Würzburg, mientras esté yo en el examen, tu podrás participar en la competición que hay este mismo fin de semana en Würzburg.
– Ah! Qué bien! (Sin excesiva convicción, mientras por dentro me empieza a entrar el miedo escénico, los nervios de la competición contra los que no puedo luchar. LAS COMPETICIONES DE ESGRIMA SE ME DAN MAL! Y siempre hago alguna tontería, tiro* peor de lo que sé tirar*)
– Lena también va! Así podéis ir juntas!
– Qué guay! (Mi querida Lena es la numero 1 de Baviera en estos momentos, es de mi club, y ya bastante tengo con asumir que a principios de Julio, me toca hacer equipo con ella, con lo que hay que portarse muy bien, por más que ella me haya dejado claro que la competición por equipos es sólo para pasarlo bien, que no hay ninguna presión. Pienso: – Hay que entrenar, hay que entrenar.)
– Entonces perfecto, les digo que sí que vamos.
– Sí, sí… Claro…

////Cuelgo el teléfono mientras mi cabeza se llena de todo tipo de pensamientos, del estilo:////

– Bueno, no será una competición muy difícil, en Würzburg… No creo que vayan todas las austríacas enormes (gigantas) de nivel y las de los buenos clubs de Munich, como en la última. Igual hasta lo hago bien! Y así Lena podrá estar orgullosa de tenerme en su equipo!

////Voy recogiendo las cosas para la clase, peinándome… Se acerca el tope de la hora que tengo marcada para salir de casa y sigo pensando:////

– Vaya papelón, y yo que no estoy en forma… Si pudiéramos ser los dos los conejillos de indias para la clase de Mingo…

////En esto que vuelve a sonar el movil:////

– Stuffen! (Es el Borja de nuevo, claro)
– Dime!
– Cambio de planes! Resulta que hay otro maestro que necesita a un alumno para su examen práctico! Tu tendrás que estar con un amigo de Mingo.
– Ah! Estupendo!! 🙂 Espera un momento… Y si no le entiendo??? (Ostras, en eso no había pensado). Y si me manda a hacer algo y por no entenderle bien lo hago mal y le hago suspender? (Mierda, ahora prefiero la competición. Lenaaaaa!)
– No te preocupes, que lo harás bien, ya verás…
– Pero…
– Ah! Otra cosa, el colega del Mingo se examina de Florete, no de espada (mierda, mi arma es la espada, de florete sé algo de un cursito que hice, pero nunca he hecho clase particular de florete, no sé si lo haré bien...).
– De florete? Pero…
– No te preocupes, lo harás bien (amor de esposo).
– Bueno, bueno, iré si no tiene a nadie más, pero lo último que quiero, es que alguien suspenda por mi culpa.
– Efectivamente, no tiene a nadie más. Pero tú lo harás bien.
– Ok, ya intentaré hablar con él antes, y que me explique las cosas, para asegurarme de que le entenderé cuando me pida que haga algo.
– Venga, hasta luego! Que tengas un buen día!
– Hasta luego! Igualmente!

////Cuelgo.////

////Ahora sí que llego tarde…////

////He llegado 5 minutos tarde, claro. Y un poco nerviosa…////

////No he cerrado las ventanas antes de salir de casa (se me ha olvidado).////

Deseadme suerte para que no META LA PATA!!

* tirar= acto de practicar la esgrima en un asalto. Se dice: “tirar a espada”, “tirar a florete”…

Los gordos del Rugby

18 Mar

Antes de nada me gustaría aclarar que utilizo aquí la palabra “gordos” sin ánimo alguno de ofensa, más bien es en sentido cariñoso, incluso ruego se entienda como halago, como una manera de decir “bien grandote” y “bien fuertote”, pues esos señores del Rugby es lo que buscan ser, al fin y al cabo…

Cuando veía la serie Misfits* pensaba que sí claro, que cómo iba a ser que en el mismo centro social donde se desarrolla la trama ocurriera todo, lo mismo se reunen los alchólicos anónimos, que hacen conferencias sobre psicología, clases de manualidades, o se desarrolla la competición nacional de atletismo. Pero ahora, desde que vivo en esta zona de Baviera, veo que esto es posible y mucho más.
Por ejemplo, en lo que llaman VHS (volkshochschule, que vendría a ser como una universidad popular), lo mismo dan clases de idiomas, que de papiroflexia, conferencias sobre psicología, clases de gimnasia artrósica para ancianos, clases de cocina, o de tocar la pandereta.
Luego está el Polideportivo donde hacemos esgrima, que está superaprovechado (aquí el prefijo -poli adquiere toda su magnitud), debe de ser por eso que practicar un deporte en Baviera es algo tan barato (no como el transporte público o la fruta).
Así que, mientras nosotros hacemos esgrima, al lado están jugando al Ping Pong, o al Badmington, más allá al Voleyball; te cruzas con las niñitas de la gimnasia rítmica, las animadoras (una vez nos unimos a elas), o los gordos del Rugby. Y ninguno de estos parece tener un horario definido, porque nunca sabes con cuáles de todos estos grupos de gente te vas a cruzar (a veces con todos).
Cuando están los gordos del Rugby se oye siempre una música de lo más potente (y americana) en los vestuarios (para motivarles, claro)

Uno de ellos se parece mucho a este... Al principio me pensaba que eran levantadores de camiones, pero no, son jugadores de Rugby

Uno de ellos se parece mucho a este… Al principio me pensaba que eran levantadores de camiones, pero no, son jugadores de Rugby

. Luego, cuando después del deporte subimos al Pub (es lo típico y nuestro Polideportivo tiene su propio Pub) a tomarnos algo, siempre están los gordos del Rugby ocupándolo todo, en una mesa enorme, comiendo enormes platos de Spaetzle con salchichas y megajarras de cerveza (esos cuerpos hay que alimentarlos), mientras hablan medio en alemán, medio en inglés americano, medio en gruñidos varoniles (que son muy machos).
Y yo no puedo evitar mirarlos mientras me los intento imaginar corriendo (es que no puedo).
Un día de estos se van a dar cuenta de que les observo y se van a sortear “ostias”.
En fin, que si queréis ver a hombres grandes, fuertes (de los que te podrían aplastar cual camión) americanizados, engullendo con los colegas en su más auténtico hábitat, sólo tenéis que pasaros un viernes cualquiera por nuestro polideportivo (no, los flaquitos a la par que fuertes y guerreros, pero de elegancia innata no, esos somos los de esgrima 🙂 )

*Misfits: es una serie británica,que va sobre un grupo de chavales jóvenes de una zona periférica del Reino Unido, que han cometido alguna falta con la sociedad, por lo que son condenados a trabajar en un programa de servicios a la comunicad. Al principio de la serie, se desata una extraña tormenta que les otorga los más absurdos poderes)

Un video de esgrima

25 Oct

He encontrado este vídeo de esgrima, en el que la describe bastante bien, tanto en los comentarios de la voz en off, como en las imagenes:

“Tocar sin ser tocado, es como un arte, implica disciplina, tratar de ser lo mejor que puedo ser, autocontrol (has de saber donde esta tu cuerpo, tu mente, tu mano, tu hoja), que es un reto y es simplemente emoción…”
Esto es lo que viene a decir el vídeo y claro, estoy totalmente de acuerdo.
En otra ocasión ya lo explicare todo desde mi visión, pero vamos, aquí lo explican ya todo muy bien.

Clase de esgrima un pelín rara…

16 Oct

La clase de esgrima de ayer fue un poco rara…
Sí, primero nos encontramos (o reencontramos) con nuestro viejo conocido Gastor, un maestro húngaro que conocimos en aquellas lejanas tierras hace ya algunos años… Pues parece que está en un club de la capital, y va a venir los Lunes a darnos un poco de clase a nosotros (¡bien!):
-Jó napot!
-Jó napot kívánok *
Sí, el mundo de la esgrima es bastante pequeño…
Bueno, nos hizo ilusión, aunque para mi gusto, este húngaro es un poco jeta, pero bien es cierto que, que te de clases de esgrima un maestro húngaro siempre es algo bueno.
Parece que nuestro Gastor se había traído a una floretista (rubia) del club de Munich.
Mientras calentábamos, comprobamos que había gente nueva, lo que llamamos, “de iniciación” (novatos que no saben aun nada de esgrima), con la alegría para mí de que uno de ellos era ¡andaluz!, de Jaen nada menos (¡bien, bien!).
Claro, le ayudamos un poco, le explicamos esto y aquello…
Entonces nos separaron a los novatos de los no tan novatos, pues Gastor nos iba a dar una clase a los no novatos. La clase fue de florete y estuvo bastante bien.
Después estuvimos tirando un poco, bueno, lo de siempre…
El broche de oro de cada clase, viene dado siempre por el dichoso partido de fútbol (¿tiene que ser fútbol?). Yo siempre me intento escaquear, pero nunca hay manera, así que acabo poniéndome de portera (normalmente funciono bastante bien).
Entre que nos decidíamos o no… Gastor y la rubia floretista de Munich estaban haciendo pucheritos y cogiéndose de las manitas (“estos dos tienen rollo”, pensé).
A todo esto que los novatillos se fueron y oyes, ni gracias jienenses ni nada.
Finalmente, no me pude zafar del partido (nunca puedo) y ahí que me puse, en la portería (mi portería) .
A los pocos minutos del partido, la rubia floretista de Munich dijo que se iba a la ducha, que ya no jugaba más (¿ella se puede ir y yo no?, jorrr).
Durante el partido, resultó que el bueno de Gastor, a parte de ser un poco caradura (sí es que se le ve, se le ve…), era habilidoso con el fútbol y comenzó a meterme goles, engañándome siempre con una gran chulería…
¡Me colaban los balones por entre las piernas! Esto no me había pasado nunca. Poco a poco me fui enfadando, enfureciendo, irritándome (a ver, si saber, sé perder, pero otra cosa es que la bacilen a una).
El caso es que cuando al final acabó el partido, me fui bastante “cabreadilla” al vestuario y cuál fue mi sorpresa (y fin del “cabreo”), cuando me encontré a la rubia floretista de Munich, todavía con la ropa de esgrima puesta, llorando desconsoladamente como una magdalena.
Afortunadamente hablaba inglés.*******************
Le pregunté si estaba así por el partido, a lo que me contesto que no.
Le pregunté si la podía ayudar, a lo que me contestó que no.
Así que no sé, no sé…
Después de todo, se secó más o menos las lágrimas y se duchó y vistió. Más tarde, Gastor estaba llamándola con cariñitos desde el otro lado de la puerta…
Y yo me pregunto: ¿que paso ahí? – Ich weiß nicht…**

—————————————————————————-
* Jó napot: = “a las buenas tardes” (en húngaro)
** Ich weiß nicht= No lo sé (en aleman)
******************* Obviamente, la chica de la foto no es la floretista rubia de Munich, pero lloraba igual de desconsolada, vistiendo la misma ropa que la espadista Shin A Lam (pobrecita), que tuvo un percance bastante fuerte con su arbitraje-control de tiempo durante las últimas olimpiadas.

¡Por los nuevos maestros de esgrima!

13 Oct

Ayer teníamos una misión: Dar nosotros la clase de esgrima a los niños, pues el maestro tenía que ausentarse y le pidió el favor al Borja. ¡Bien! Yo estaba muy ilusionada.

Estos no eran nuestros niños (eran más grandes), pero es lo que he encontrado en el google.

Así que fuimos más temprano al club y nos complementamos la mar de bien, como maestro y asistenta de maestro. Al Borja se le dan muy bien los niños y en seguida se le ocurren juegos, penalizaciones y elementos para tenerlos bien ocupados y activos.

Los puso a correr, a calentar, hacer estiramientos, etc…. Cuando no hacían algo bien, tenían que hacer cinco flexiones. Es curioso, pero a los niños les encanta que les mandes penalizaciones, sean flexiones, abdominales, dar vueltas al campo (por lo menos a los niños de esgrima).

Luego suele haber una parte de la clase, en la que el maestro se pone de frente a los alumnos, todos en una fila y va haciendo los movimientos típicos de esgrima (marchar, marchar, fondo, romper, marchar, romper….*). Los alumnos, han de imitar al maestro como si de un espejo se tratara. Este ejercicio, no solo sirve para calentar, sino que sirve para practicar los movimientos que harás en el asalto.

Después de mandar a toda la tropa el Borja, dijo: Ahora manda Stuffen.  Así que me puse delante de todos esos niños alemanes, y  comencé a hacer los movimientos, mientras ellos me  seguían e imitaban, como si de un espejo se tratara. Señores… ¡¡CUANTO PODER!! Jajaja, cuánto poder da saber que van a hacer lo que tu digas que han de hacer. Fue superchulo (eso deben de sentir tambien los profesores de aerobic, etc.., ¿no?). Pues a parte de los movimientos más típicos, entre “romperes” y “marchares” y fondos, de repente  les hacía ponerse de  cuclillas, jaja. Ellos se reían y se miraban, como preguntándose  unos a otros “¿esto también hay que hacerlo?”. ¡Pues claro! Y al final, iban haciéndolo la mayoría (algunos aun no se fiaban). ¡Las cuclillas son buenas! Fortalecen las piernas, y en medio de un asalto, un agacharse a tiempo te puede dar un muy buen punto, dejando al contrario totalmente…¿contrariado? (Valga la redundancia).

Despues hicimos clase por parejas, con ejercicios de paradas, parada-pase. Algunos lo hacían bien, pero otros…, pobrecines. Así que me puse a ayudar a uno zurdo (uno que se parece al Data de los Goonies),  cogiéndole la mano izquierda con la mía (como yo no soy zurda, no llevaba guante en dicha mano). En esto, que el oponente se dejó poseer por algun espíritu maligno, y entró a todo meter ¡contra mi mano! ¡Ese no era el ejercicio!. Ahora tengo un moratón en la mano izquierda, con pielecilla despellejándose, hecho por un niño de unos, doce años, que al menos me pidió Entschuldigung = perdón.

Al final, colocamos las pistas y los pusimos a hacer una “poule” (poule es cuando todos se enfrentan contra todos en asalto de tantos tocados). Se lo pasaron bomba, creo que nunca habían hecho antes una poule, apuntando los resultados y todo.

Estos tampoco son nuestros niños (¡son más grandes! Y más rubios), ni hacen florete (estos hacen florete), pero es lo que he encontrado en el google.

Yo tiré contra algunos. Vale, no abusé, pero bueno… Tampoco es correcto dejarse ganar, ¿no?

——————————————————————————————————————————

*Ya explicaré más adelante algo sobre vocabulario de esgrima, aunque, básicamente, marchar es ir hacia delante, romper es ir hacia atrás….