Archive | febrero, 2014

Cuando tu “churri” quiera hacerte un molde…

19 Feb

de una parte de tu cuerpo y tu “churri” no es escultor, ni amante de las manualidades, … ¡Huye!

Pues resulta que de un tiempo a esta parte, he echado una barriguita. Con lo que al Borja, le han entrado ganas de guardar un recuerdo para la posteridad, de cuando la Stuffen estuvo “gordita”. Pero lejos de hacerme fotos (como todo el mundo), él prefiere hacerme un molde del torso, (¿qué tendrán las 3 D?) y liarla parda en nuestro enano piso.
Tras darle largas durante más de un mes, al final el pasado Sábado le dije que vale.
El problema principal vino dado en que, yo tenía mis ideas de cómo hacerlo (no sólo he hecho moldes de escayola y de silicona en Bellas Artes, además, ¡he mirado en You Tube cómo hacerlo!) y el tenía SUS ideas…
balde
Para empezar, me quería tumbar en la cama, para cortar las tiras de venda de escayola que iba a usar.
– ¡¿Estas loco?! ¡Se llenaría toda la habitación de escayola! ¡Y el suelo es de moqueta!- Fue mi dulce reacción de amante y obediente esposa…
Finalmente decidimos que el cuarto de baño era el único lugar “manchable” del piso…
Yo llevé una silla para sentarme, la cual cubrí con una toalla.
Él quería que me recostara en la bañera.
– ¿¡En la bañera!? ¡¿Como si estuviera muerta?! ¡Ni de coñaaa! – Contesté yo.
Él insistía en que en la bañera era lo mejor, pues estaría mas cómoda y así él alcanzaría bien en los huecos.
Por contra argumentaba yo que en la bañera dura y fría, estaría super-incómoda, me agobiaría y además, ¡no llegaría bien a mi lado izquierdo!
Tras varios gritos, pérdidas de estribos y amenazas con dejar de ser “el modelo”, acabé sentada en la silla.
Entonces empezó el Borja a mojar las vendas. ¡Y se le arrugaban! (Normal, eso se arruga, para luego desarrugarlo en la superfície cuyo molde se va a realizar). Pues no, ya no le servía la venda y la tiraba…
– ¿Pero acaso has visto vídeos de cómo hacer moldes en You tube o algo?- Pregunté yo.
– Sí.
– Ah, ¿sí? ¿Que vídeos?
– Uno en el que hacen el molde en una bañera…

Estaba claro que no habíamos visto los mismos videos… Gran error, empezar la faena sin asegurarnos de que habíamos visto los mismos videos y de que teníamos las mismas ideas sobre la realización de moldes.

Continuando con su labor, Resultó que el lavamanos le quedaba muy lejos y ¡NO TENÍAMOS NINGÚN BARREÑO! Así que de repente dijo:
– ¡Tengo una idea!- Y se ausentó durante dos minutos…
Yo pensaba que iba a cortar una botella de plástico para hacer de barreño, o algo así, cuando viene con el “Flis flis”, dosificador de agua o como se llame, que usa para mantener las hojas de sus plantas hermosas y brillantes…Flis flis
Y empieza a ponerme tiras de venda en la barriga, rociándolas con leves capas de agua “en llovizna”, y extendiendo la escayola que se iba mojando, con dos dedos. ¡DOS DEDOS!
Tras cada trozo de venda, se mojaba esos dos dedos y vuelta a empezar…
En ese momento yo ya estaba híper ventilando… Pero mi caja torácica no tenía espacio para híper ventilar, ¡porque estaba cubierta de escayola! Creí que me daba un ataque.
Le comenté:
– ¡Así tardaremos un siglo!
Y va y se pone a repetir el proceso “estirar venda-rociar venda-modelarla con dos deditos-lavar los dos deditos” ¡pero a cámara rápida!
– ¡Ay Dios mío!
Le dije que lo dejara, que ya seguía yo…
Así que le sugerí que me fuera pasando vendas, mojadas en el grifo, mientras yo, con las dos manos, me las extendía sobre mí misma, sin ver, sin perspectiva, dejándome huecos por aquí y por allá. Con 4 capas por un lado, 2 por otro… Mientras le gritaba: – ¡Pero dime donde hay hueco!
Se enfadó por cómo le estaba hablando y tratando y se fue, me dejo ahí sola, cubierta de vendas a lo Tutankamón, sin apenas poderme mover, con todo un caos a mi alrededor.
Al final me moví, se despegó la escayola de los lados, mis manos pringadas, toda yo pringada… Muy muy agobiada, histérica y rabiosa. Tiré el molde a medio hacer (que no estaba tan mal, por cierto), me duché bien duchada y me fui a llorar un rato.
Le dije que nunca más. Se acabó. Intento fallido, único intento…

Bueno, pues acabamos de volver a comprar 5 rollos de vendas de escayola.
Dios mío, dame paciencia ¡PERO YA!