Archive | diciembre, 2013

2013 que se acaba…

30 Dic

Ya queda menos para que termine este año con número “gafe”(para quien sea supersticioso, que la que aquí escribe, no lo es). Este año en el que tuvimos un día que fue 11/12/13, secuencia que por lo visto, no volveremos a vivir…
Este año en el que la Botella presumió de las Relaxing cup de Café con leche de la plaza mayor, con lo bien que le habría quedado alardear del bocata de calamares (demasiado seco para mi gusto, aunque bastante apreciado por los madrileños).
Este año que continua en crisis, con no muchas perspectivas y que por lo visto, termina soltando a criminales a la calle y prohibiendo el aborto, cabreando a unos y a otros, o al menos, eso es lo que me llega, dentro de lo poco que me llega.
Pues este año he seguido sin televisor, enterándome de lo que me contáis unos y otros (vía teléfono, Blogs, Facebook, boca-oreja, etc…). Gracias, pues, a la gente que me informa mínimamente, porque ando medio metida “en la cueva”.
elanviejo
Este año he seguido con mi inmersión alemana, intentando mejorar el idioma, que todavía se me resiste, aunque muchos no lo crean y se empeñen en hablarme a toda velocidad.
2013, año en el que aprobé el nivel de B1, voy a por el B2, aunque no dejen de ser meras letras y números, símbolos, pues el idioma se demuestra hablando, en el día a día y sobre todo cuando las circunstancias vienen en contra.
Año en el que he hecho el curso para dar clases de español como lengua extranjera, que me ha encantado y espero me haya abierto posibilidades.
Año en el que lo más lejos del país teutón donde he estado, ha sido el Sur del Tirol, que no es mucho decir, pues es una extensión de Alemania.
Año en que me tocó presenciar algo tan desagradable, macabro y horrible, como lo que contaba hace dos posts, pero que prefiero no recordar.
Año en el que gané una medalla bávara de esgrima (por equipos) y en el que he tenido que dejar apartado este deporte, por circunstancias.
Año en el que estoy felizmente rellena.
Año de alegrías, de mal humor (sobre todo en Julio y Agosto, luego se me pasó un poco esta mala leche, que achaqué a no haber salido apenas de Baviera, a parte del Sur del Tirol, claro), pero también de risas, anécdotas y novedades.
Año en que me visitaron mis padres, adaptándose al medio aleman mucho mejor de lo que hubiera esperado.
También me visitó mi prima preferida, que es como una hermana y que en ese momento, fue un total soplo de aire fresco.
Año de cambios, de sorpresas, de perspectivas de futuro, de descubrir cositas pequeñas, de cuidarme especialmente, de amistades y familia (directa y política).
Año en que he sobrevivido (difícilmente, pues los de la línea de arriba piden fotos y son pesados 😛 ) sin cámara de fotos (se me estropeó la que tenía y he tardado prácticamente un año en comprarme una nueva, que aun no me ha llegado. Aclaro que mi móvil es arcaico y no, no hace ni fotos, sirve para llamar y mandar SMS).
Año en el que todo esta saliendo muy requetebien (en cuanto a lo personal) y estoy muy tranquila.
Año que ha servido de preparación (o eso espero) para el próximo año (y en adelante)…

Venga pues, EL 2014 …

Lean entre líneas lo que quieran, pero por favor, no pongan nada en mi muro del Facebook. 😛

Felices fiestas

26 Dic

(Escrito con teclado aleman, en un rato entre comilona y comilona, asi que no voy a corregir nada 😛 ).

Ultimamente ando un poco desconectada, pero tras el ultimo “malrollero” Post, dejados atras ciertos traumas (eso espero), solo queria acercarme un momento a desearos que esteis teniendo unas muy FELICES FIESTAS, en buena companyia y lo mas entranyables posibles.
Felices-Fiestas-

Y tambien en aleman:

froehliche-weihnachten

Nosotros nos hemos quedado en Baviera, donde aunque esta haciendo menos frio de lo usual, hay siempre bastante ambiente navidenyo. Eso si, este anyo parece que las navidades NO SON BLANCAS. Pero bueno, que tambien es una alegria que brille el sol y no estar muerta de frio.

Por cierto, tengo que anyadir que me gustan mucho mas los dulces navidenyos alemanes que el turron y polvorones.
Dejo una foto de los Plätzchen, que no puedo dejar de comerlos:
plätchen

Tambien hay de chocolate:
plaetzchen-aprikosenherzen

Y de muchas mas cosas. Los que hay en casa de mi familia politica son mas buenos que cualquier foto que pueda encontrar por Internet.

Lo dicho: DISFRUTAD!!

Pesadilla en el restaurante asiatico

19 Dic

(Texto escrito con teclado aleman. No tildes, no “enyes”. Ahora no tengo tiempo, pero intentare corregirlo en cuanto pueda, pues es algo serio).

La intencion de este Blog es basicamente la de contar situaciones graciosas en las que me pueda ver envuelta, ocurrencias que me vengan a la cabeza, gustos personales o desahogarme con ciertas injusticias o actitudes que me hayan sentado mal. Casi siempre desde un punto de vista con sentido del humor, ironia o desenfado (lo mas que mis facultades me lo permitan). Pero como para mi un Blog tambien puede constituir un escrito “periodistico” amateur, testimonio, y en definitiva, aqui cuento cosas que me ocurren o han ocurrido, procedere a relataros lo que me toco presenciar ayer, aunque sea bastante truculento, enfermizo o macabro.

Advierto que lo que contare no es nada agradable (menos lo fue el presenciarlo y menos aun para la victima) y que mejor que no lo leais mientras estais comiendo, o si estais muy sensibles.

Ayer por la tarde, la familia politica habia decidido ir al cine a ver “El Hobbit”, pues se trata de una especie de acontecimiento familiar de los Bayer (nombre ligeramente cambiado), desde que empezaron a proyectar la saga de “El senyor de los anillos” en los cines.
La pelicula estuvo bien, aunque un poco aburrida para mi y con muchos anyadidos que les permitan hacer secuelas y secuelas (no nos enganyemos, todo parte de un libro bastante pequenyo e infantil). Siendo doblada al aleman, tengo que decir que muchas veces no me enteraba de gran cosa de los dialogos, pese a haber leido, anyos ha, el libro. Pero bien.

A la salida del cine, mis suegros propusieron (por primera vez en 7 anyos de conocernos) ir a cenar a un restaurante asiatico que hay en las cercanias de los cines (todo a las afueras de la ciudad). Mis cunyados no nos acompanyaron, porque habian quedado, asi que fuimos mis suegros, mi senyor marido y yo.

El restaurante en cuestion es el tipico restaurante con Buffet asiatico y zona de Teppanyaki. Este en concreto, es enorme y esta bastante bien: limpio, con mucho personal, comida en buenas condiciones, gran variedad de postres… Asi que estaba lleno.
Por lo que se veia, habia muchos grupos que debian de estar de cena de navidad de empresa, asi como grupos de estudiantes (mucha gente joven). Por fortuna, no vi ningun ninyo.

asia
Tras llenar bien nuestros estomagos (me puse bastante morada, pero controlando, sin llegar a sentirme mal) y cuando estabamos a punto de pedir la cuenta, oimos a una mujer, que de una zona cercana a donde estabamos sentados (a unos 4 o 5 metros) gritaba. Nos giramos, pensando que eran gritos de diversion y jolgorio, cuando vimos a un hombre que parecia pegar a una mujer en el estomago (eso me parecio al principio). La golpeaba de una forma tan extranya, que en ese momento creia que era de broma… Entonces me di cuenta de que no era de broma, la estaba golpeando de verdad!
Me empezaron a entrar todos los males, pues no lo podia creer. Yo no podia reaccionar en absoluto, solo podia decir:
– Que alguien lo pare, por favor. Por que hace esto?
Entonces, mi marido y yo nos dimos cuenta de que no la estaba golpeando, sino que tenia en la mano un pedazo de cuchillo de entre 20 a 30 cm de largo y la estaba apunyalando.
Esta es una de las escenas mas atroces que he visto en mi vida y nunca pensaba que veria algo asi en vivo y en directo. La angustia y la incomprension me invadieron, mientras el panico invadia el local.
Yo creia que la mataba ahi mismo, delante de todos!
Intentaron separar al hombre, pero este no se dejaba. Parecia dificil intervenir, con ese cuchillo tan grande y tan siniestro, uno no sabia lo que se le podia venir encima.
Cuando ves cosas asi en las noticias, piensas siempre: “por que nadie hizo nada?” – Pero cuando te toca vivirlo, la verdad es que es dificil actuar.
Nosotros estabamos ahi, por un lado, tan lejos (no estabamos al lado), por otro, tan cerca que si haciamos algo, nos podia llover alguna cuchillada…
Finalmente, uno de los senyores que se hallaba detras del agresor, levanto una silla en el aire, y golpeo al muy “cabron” en la cabeza. Todo era tal, como en las peliculas.

Sigo sin comprender nada. “POR QUE?” “Por que tendria que hacer tal cosa?”

Tras ser reducido el agresor, mi suegro, que es medico, corrio a auxiliar a los heridos, mientras mi marido le siguio, sujetando entre el y otros hombres al “loco” del cuchillo. Parece ser que le quitaron este chuchillo y lo mandaron para la cocina (bien lejos).
Varias personas con guantes de latex estuvieron socorriendo a los heridos, que eran 2 (a parte del agresor). La mujer y uno de los hombres que se habia intentado interponer, recibiendo cuchilladas en la pierna, de regalo.
Algunas mujeres que habian estado en la misma mesa que la victima estaban totalmente en estado de shock. Mi suegra, nos consolaba a todas y no nos dejaba ni que nos acercaramos (especialmente a mi).
Estas mujeres nos contaron que habian estado celebrando una cena de empresa y por lo visto, el marido de la victima llego con un ramo de flores y dentro llevaba el cuchillo. Algo totalmente macabro, a la par que premeditado.

Tras un rato que me parecio eterno (aunque en realidad no fue mucho, pues por suerte, hay un hospital en las cercanias), aparecieron los servicios sanitarios.

Entre idas y venidas, me entere de que finalmente el criminal no habia agredido a la mujer en la barriga, sino en el costado o la espalda y que por fortuna, seguia viva. En cuanto al hombre de la herida en la pierna, aunque tenia una herida con muy mala pinta y sangrante, parece que esta no estaba tan grave como parecia.

El agresor por lo visto decia a los que lo tenian sujeto (a mi esposo), que no le apretaran tanto (el muy capullo…).

Junto con los servicios de emergencias llegaron los policias (bastantes), que se ocuparon del agresor, preguntaron por el cuchillo y tomaron declaracion a casi todos los que alli estabamos.

Yo creo que mucha gente se fue sin pagar, ya que habia personas que solo querian salir de alli.

Nosotros pagamos y nos fuimos, con un mal cuerpo impresionante para casa.

Me cuesta quitarme todo esto de la cabeza, pero poco a poco va remitiendo.

En las noticias del dia de Inglopaff hablan un poco, pero no mucho del tema. Lo importante es que dicen que la victima, aunque estaba bastante grave, esta fuera de peligro. Y que el agresor ha pasado a disposicion judicial.

No se nada mas, ni por que el hombre planearia algo tan horrible y ademas en publico, ni sobre su estado mental. Aunque por supuesto que no existe causa alguna que justifique algo asi.

Si que se que el tipo no era aleman, que por lo visto tenia unos 47 anyos, ( la mujer 41) y que no era muy alto.

Esta absurda situacion de ayer me ha dado bastante para pensar. Por ejemplo: que uno nunca sabe como reaccioara hasta que le toca, y a veces simplemente se queda paralizado, horrorizado y sin saber que hacer.
Que hay que controlar la agresividad, porque puede conducir a locuras espantosas.
Que el mundo esta loco y uno nunca sabe por donde le va a dar al de al lado. Hay peligros donde menos te lo esperas.

En fin, perdonadme si he sido demasiado “ceniza” por contaros esto, pero como decia, me he limitado a relatar algo que por desgracia, me toco presenciar. Lo ultimo que esperaba, era contar “sucesos” en este mi Blog.

No hace falta que comenteis nada.

Un trozo de vida en un trayecto de tren…

6 Dic

Ayer tuve que ir a Munich por negocios. Bueno, en realidad tenía que dar una clase, para mis prácticas como aprendiz de profesora de español. La verdad es que todo salió bien, pese a los nervios iniciales que llevaba (y que iba tan abrigada, que por una vez, hasta pasé calor).
A la vuelta en tren, en mi trayecto Munich-Inglopaff, se sentó a mi lado un hombre orondo y robusto, ataviado con traje y maletín, sin duda un ejecutivo…

Nada más empezar el tren su movimiento, sacó el buen hombre su botella de cerveza de medio litro del maletín, seguida de un magnifico abridor. La abrió, se la tomó tranquilamente, como si en un agradable bar, o el salón de su casa se hallara… Tras la cerveza comió frugalmente y procedió a echarse una siestecica, tan ricamente.
Le sonó dos veces el despertador, cuando estaba ya a punto de llegar a su destino, en el cual se apeó.

Por un momento pense que ibamos en un Orient Express o algo...

Por un momento pense que ibamos en un Orient Express o algo…

¿Quién necesita ir en primera cuando se va tan preparado para un simple trayecto de 40 minutos?

Mi trayecto transcurrió entre la observación de este alemán y la lectura de un Francés. 🙂

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*** Leyendo: “La sonrisa de las mujeres” de Nicolas Barreau.***

Orgullos varios…

4 Dic

A raíz de una conversación reciente del otro día en un bar-hamburguesería con unas amigas, me ha dado por pensar en los múltiples tipos de orgullo que siente la gente, por muy variados motivos. ego
Es curioso, pero nos gusta sentir orgullo por determinadas razones, que a algunos puedan resultar absurdas, o incluso sacarles en ciertos momentos de quicio, mientras que para otros (los orgullosos en cuestión), puedan servir para dar algo de sentido a su existencia.

En una red social como pueda ser el Facebook, encontramos a diario gran parte de estos orgullos, tendiendo en algunos casos a hacerse cansinos o petardos.

Paso a detallar una lista con los diferentes orgullos vistos en Facebook, en la calle, en la vida, que en este momento se me ocurren:

Orgullo patriótico: Este es el orgullo del que concretamente hablaba con mis amigas mexicanas el otro día y que me ha dado pie a escribir el Post. Estas amigas no comprendían que tanto para los alemanes, como para los españoles, no resulta muy apropiado lo de ir ondeando banderas o hacer alarde de nacionalidad, teniendo en cuenta nuestra historia reciente. No lo comprendieron muy bien.
Los americanos son los más expertos en este tipo de orgullo, y, aunque comprendo muy bien el argumento de la serie “Homeland”, me pongo muy mala de ver tanta bandera en cada casa.

Orgullo de ver tu nombre en una lata de Coca Cola: Este está muy de moda últimamente en las redes sociales. Para muchos, resulta un aliciente el ver su nombre ahora en una lata de Coca Cola, en la que un día pone Princess, al otro encuentras Marta, al otro tu propio nombre. Las Isabeles del mundo se extrañan ante tales sentimientos de emoción, cuando ellas toda la vida han visto su nombre en una lata (la de atún). Las Elenas lo tienen asumido con el detergente y las Marías con las galletas.

Orgullo de MADRE, con la consecuencia de mostrar fotos del pequeño churrumbel en todas las situaciones posibles: Comprendo que tener un hijo le haga a uno sentir el mayor de los orgullos, que consideren al mismo el más listo, el más guapo y el más gracioso del lugar… Pero para mí hay cosas que son mas íntimas que otras, o más para compartir con la familia y los más allegados. Servidora, en concreto, siente mucho respeto por las fotos de los menores. Los pobres ahora no pueden opinar mucho, pero en el futuro sí que podrán…
Bueno, cada cual tiene sus opiniones, que habrá que respetar.

Orgullo SIBARITA, es decir, por lo que comes prácticamente cada día (y lo bien que lo presentas): Ufff…, madre mía. Yo entiendo que un día hayas hecho una tarta estupenda y la quieras mostrar a TODO EL MUNDO (cuando digo todo el mundo, me refiero al mundo entero). O algún otro día te hayas atrevido con los Cup Cakes, los Macarons o alguna receta de cocina internacional. Es bonito mostrar al público tus logros culinarios, tu “arte” en la cocina… Yo soy la primera que lo hago de vez en cuando. Pero hay personas que prácticamente cada día nos tienen que mostrar lo que han comido, en compañía de quién lo han comido, como una especie de alarde, como si acaso los demás comiéramos “mierda”. Este orgullo me pone especialmente nerviosa.
Este tipo de personas, en la vida real están constantemente presumiendo de lo mucho que entienden de vinos, de que sin mil y un tipos de quesos no podrían ser felices, recomendándote restaurantes y demás. Según hablan, muchas veces te das cuenta de que les das 100.000 vueltas culinariamente hablando, solo que una es más modesta.
Si algún día, alguna de estas personas abriera tu nevera, se sorprendería de las delicatessen que ésta guarda, mientras la suya guarda QUESO PHILADELPHIA y Choped Campofrío.
*Un dato escalofriante: que luego te confiesen que su plato preferido son “los Callos” (caso real)…

Orgullo de pertenecer a un equipo de futbol: Este orgullo es muy común entre los españoles (o los italianos, y un poco entre los alemanes). Se puede extrapolar a un partido político, o a la virgen de la Macarena… El ser humano necesita pertenecer a un grupo y emocionarse con los éxitos de ese grupo, o llorar por sus fracasos, por más ajenos que en el fondo nos sean.
Yo todavía no comprendo muy bien lo que es emocionarse porque tu equipo, el Barça o Madrid ha ganado la liga cuando tú, sentado en el sofá de su salón, gritando como un descosido, la verdad es que no has ganado nada, a parte de quizás unos kilos de mas, a los que habrá contribuido la cerveza.
Soy más de identificarme con los éxitos de familiares, amigos, personas más cercanas.

Orgullo de haber visto a un famoso y haberte sacado una foto con él: O conservar un autógrafo o una prenda del citado famoso.
Hay gente que no puede evitar lo de hacerse una foto con el famoso de turno, para luego poder mostrar a todos sus amigos y demás conocidos…
Yo me he cruzado con varios famosos, sobre todo en Madrid (no sé qué pasa en Madrid, pero siempre hay algún famoso en la calle) y la verdad, nunca he sentido esta necesidad de sacarme ninguna foto con ellos. Son personas normales y corrientes, que incluso a veces van en el Metro, en el Autobús o al Super.
*Famosos que me he encontrado: Santiago Segura, Carmen de Mairena, Kyllie Minogue (fui con ella en un vuelo Londres-Barcelona), Toni Cantó, etc… Nunca me he hecho una foto con ninguno de ellos.
Quizás si me topara con alguien a quien admire de verdad, pero de verdad de verdad, me gustaría eso de tener una foto con esta figura, pero de momento no se ha dado el caso.

Orgullo de EXPATRIADO, o de vivir en el extranjero: Este es el orgullo que sienten algunas personas, por el mero hecho de vivir “fuera”. Este tipo de individuo, nada más llegar al “nuevo hogar” se cambia “el lugar de residencia” en el Facebook, aunque luego aguanten sólo dos días, porque se les haga muy duro, y vuelvan a casa con el rabo entre las piernas.
No importa, siempre podrán presumir de que han vivido dos días en el extranjero.
Yo os aconsejo, que si os vais a vivir fuera, por más ilusion que os haga lo de cambiar vuestro lugar de residencia en el Facebook, os esperéis al menos a medio año.
** Casos más comunes: Los que se van a vivir a Nueva York (ey!, quizás en ese caso, yo tampoco podría esperar a cambiar mi estado), o los que se van a vivir a Andorra (no, no me preguntéis por qué se sienten tan importantes los que viven en Andorra… 😛 ).

Orgullosas de sus piernas: Cada verano tenemos que ver las fotos de unas piernas, de alguna de nuestras conocidas de Red social, de rodilla para abajo (no importa que de rodilla para arriba lo que haya es celulitis, pues eso sí que no se muestra), tomando el sol en la playa o piscina… El verano pasado, había un juego en el que se ponían fotos de piernas o de salchichas, y había que adivinar si se trataba de las piernas de alguien, o de dos salchichas. La verdad, era dificil de identificar.

Orgullo LECTOR, de haber leído las mejores y más famosas obras de la literatura: A muchos nos encanta (aquí me incluyo), decir qué es lo que estamos leyendo en estos momentos, comentar si hemos leído grandes clásicos como Anna Karenina o las obras completas de Dickens. No me parece mal orgullo, pues creo que le honra a uno, a la vez que es informativo y prescriptor. La opinión de los lectores nos impulsará o no a interesarnos por un libro u otro.

Luego, están los extremos, como mi profesor de Anatomía artística de la facultad, al que le encantaba alardear de haber leído la Divina comedia y sabérsela de memoria. No podía evitar recitarnos las dos primeras páginas de ésta en italiano.
O el extremo, digamos opuesto, el de las personas que presumen en Facebook de estar leyendo “50 sombras de Grey”, de estar enganchadas con dicho libro, cosa que no les había ocurrido antes (primer y único libro que leen).

Orgullo VIAJERO: A algunos (aquí también me incluyo), nos encanta viajar. Queremos conocer cuantos más lugares mejor, hasta el punto de ir descartando los que ya hemos visitado al fin (sé que es un poco error, pues simplemente hay que disfrutar de cada viaje). Existe una herramienta del Tripadvisor en Facebook, con la que puedes ir colocando chinchetas en el mapa, según conoces un nuevo lugar.
Puedes incluso compararte con tus amistades.
A parte de esta herramienta, las fotos siempre son los mejores testigos de dichos viajes. Nos encanta ponerlas, que nos las comenten, que nos digan lo bonito que es y lo guapos que estábamos delante de la Torre Eiffel. Por el lado contrario, nos encanta cotillear en las fotos y viajes de nuestros contactos Facebookeros.

Orgullo de ser tía: Ser tía es guay. No tienes las obligaciones de los padres, pero siempre serás la “tía molona”. Es uno de los “trabajos” (no remunerados) más agradecidos del mundo. Por eso, nos encontramos constantemente con “textos prefabricados” en el Facebook, que cuelgan las tías, orgullosas ellas, con las ventajas y demás cosas bonitas de pertenecer a este grupo social.
También los hay con hermanos, con madres, con ser hija, etc…

Orgullo TATOO: Los que nos tienen que enseñar su nuevo Tatoo sí o sí. Se piensan que a todo el mundo le gustan los Tatoos, y que es lo más guay del mundo. Muchas veces se tatúan palabras escritas en asiático, sin saber que realmente pone: “soy un gilipollas“, “este es un símbolo a mi memez“…
En el momento, sienten el mayor de los orgullos (Ey! No todo el mundo aguantaría el dolor!), pero quizás dentro de 15 o 20 años, preferirían haberse tatuado otra cosa, o simplemente, haber dejado su piel como de fábrica venía.

Orgullo DESASTRE, o del “todo me pasa a mí”: Cuando nos vemos envueltos en situaciones cómicas, diferentes, absurdas, o incluso inexplicables. Nos encanta llegar corriendo a casa, abrir el Facebook y contarlo para que todos se puedan reír con tu situación u ocurrencia. Este es uno de mis favoritos, no seré yo la que tire la primera piedra.

¿Y vosotros? ¿Con cuál os identificáis más? ¿Cuál de todos os saca más de quicio? ¿Se os ocurren algunos otros orgullos?

*** Como siempre, espero que nadie se haya ofendido, todo esta enfocado desde el sentido del humor y espero que así se entienda.***