Archivo | enero, 2013

Primer día de clase en la nueva escuela

26 Ene

Ayer comenzaba mis clases en la nueva escuela en Ingolpaff, dado que nos estamos mudando y no puedo ir y venir a Castellnou de Danubi (qué bien suena este pueblo en catalán), con la mala conexión de trenes y lo caro que está el transporte en Alemania.
Para empezar, el Borja tenía un email de alguien de la nueva escuela (todavía no sé si se trata de director, el secretario, el dueño o qué), explicándole cómo tenía que llegar.
Las instrucciones eran algo así (en alemán, ¿eh?):
– Ha de ir al número de la calle tal, pero que se dirija a la parte de atrás, que mire el número 10, y verá un pasaje que cruza la casa. Entonces siga recto hasta la tercera entrada, en la entrada que pone Frau Halbritter.
¿En serio?
Cuando leía este encriptado mensaje dudaba de si me iba a dirigir a una escuela de alemán, o a comprar droga en el Bronx… La cosa sinceramente, muy bien no comenzaba.
Así que ayer me dejaron muy temprano en Inglopaff, pero como las nuevas clases comienzan a las 10:50h (¿qué clase de horario es ese?), me di una vuelta por la nueva ciudad (en la que aun no me ubico nada), entré en las tiendas (para variar hay algunas tiendas, no las mejores, pero hay tiendas) y cuando me quise dar cuenta, tenía que ir a la escuela. Entonces vino la crisis, porque yo no era capaz de encontrar la calle en cuestión (a veces no encuentras el letrero de la calle en la que estás hasta que no has recorrido media, y a veces, ni lo encuentras, aquí en Baviera). Así que pregunté a varias personas y estuve dando vueltas en círculos sobre la misma zona.
Finalmente se me ocurrió preguntar a unos chicos (una pareja con muy buena presencia) que estaban tomando algo en la terraza de un Café (no me fastidies, con el frío que hacía y rodeados de nieve, los fumadores soportan muy en las bajas temperaturas). Bueno, pues los chicos me preguntaron que a dónde me dirigía y les contesté que a la Sprachenschule. Me sonrieron y me dijeron que ellos también iban allí, que si yo era Stuffen.
¡Ayh Dios mío! Qué miedito, ¡estos búlgaros sabían mi nombre!
Les dije que en efecto yo era Stuffen, que cómo lo sabían.
La respuesta fue clara:
– Te estábamos esperando (creo que luego averigué el por qué).

Así que nos dirijimos a la escuela, que efectivamente estaba donde yo había estado dando las vueltas. Les pregunté si teníamos profesor o profesora, a lo que me contestaron que profesora. A la pregunta de si era buena, me dijeron que sí. Por el camino nos encontramos a la china Chang cheng (o como se escriba), que también venía a la clase, y a la húngara (no sé cómo me lo monto para que mi vida se parezca siempre tanto al “Mago de Oz”).
Así que llegamos el grupito casi entero a la puerta de la escuela, en la que se hallaba la profesora. Llegados a este punto, tengo que describirla:
Se trata de una abuelita de unos 70 y algo de años, con todos los dientes de oro, falda de Heidi y todo el sabor de la antigua Kazajstán

Evidentemente no es esta mujer (que está sacada del Google), la doña en concreto es un poco menos mayor, un poco menos fea y definitivamente más rusa).

Evidentemente no es esta mujer (que está sacada del Google), la doña en concreto es un poco menos mayor, un poco menos fea y definitivamente más rusa).


La señora hablaba un poco extraño y muy dulce y delicada (tipo abuelita de Caperucita). Transcribo la conversación (figúrensela en alemán) del inicio:
*Pareja de búlgaros:– Hola profa, mira lo que hemos encontrado de camino! ¡Es Stuffen!
*Profa: – ¡Vaya! ¿Y cómo lo habéisss hecho?
*Pareja de búlgaros:-Hemos tenido suerte
* Stu:– ¡ La que he tenido suerte soy yo!
* Todos: -Jajajaja.
* Profa: – ¿Y por qué no hazsss venido antes? Llevamozzsss una semana de classze.
* Stu: – Yo estaba terminando mi última semana de clase en Castellnou, y ayer hice mi examen de fin de nivel A1 (esto se lo había estado diciendo el Borja al dueño, secretario o director de la escuela via email, durante todo este tiempo).
* Profa: – Ah, ok.

Bueno, pues cuando comenzó la clase me di cuenta del todo de que la profesora definitivamente no era alemana. Y cuando ya llevaba unos 5 minutos de clase, yo ya no lo podía soportar más. Tiene un acento ruso supermarcado y yo no me puedo ni concentrar.
Sólo escucho:
– “Die Kinderrrrr” ; “Dasszzss rrrote Szzsofffa”; “rrrr”; “Szzssszz”…
¡No lo soportaba Más!
Estaba entre echar a llorar, entre reir, entre levantarme de golpe y exclamar: “Lo siento, pero yo no vengo más”, entre calmarme y hacer como si no pasara nada (esto era lo más difícil) y así aguanté unas casi 4 horas de clase no sé ni como.
En el descanso no pude más y le pregunté al chico portugués (que habla español) en castellano:
– ¿A ti te gustan estas clases?
Su respuesta fue rápida y rotunda:
– No.
Me decía que ni siquiera entendía a la profesora, que llevaba así desde Octubre, pero que el pobre no sabía qué hacer para cambiarse.
La verdad es que no está nada fácil cambiarse, pues en las otras escuelas (que hay muchas) o no hay plaza, o te dicen que hasta Mayo no comienza un nuevo grupo de este nivel. La situación es desesperante, y la sensación es un poco la de estar secuestrada y no poder hacer nada al respecto.
Encima estamos en el programa de integración (del Gobierno), con lo que estamos obligados a ir a clase (a no faltar) y a seguir con el programa, si no, nos tocará pagar más o algo.
Claro, yo creo que los chicos me estaban esperando porque habían visto mi nombre en la lista de firmar y cuanta más gente para compartir su condena, mejor.
Cuando la clase al fin terminó, me fui al nuevo piso (todavía sin amueblar ni nada) a llorar de impotencia, de pena, de desesperación.
Creo que si estamos en Alemania, no es mucho pedir que nos enseñe alemán un profesor alemán, ¿no?
Y en esta escuelita tan rara (es una academia privada), tienen el cuadro de profesores con sus fotos. Pues por apellidos y por las lenguas que pone que hablan, no parece haber ni uno solo alemán. Son rusos y hay una chica que es hispana. ¿Os parece normal?

En fin, os quería transcribir tambén la historia de la profesora, que nos contó de cuando ella era pequeña, en la antigua Kazajjjsszzzstán, pero el post ya se alargaría mucho, mejor la dejo para el siguiente.

A todo esto, que la profesora me preguntó unas 5 veces que por qué no había ido durante toda la semana que llevaban de clase (a la tercera vez que preguntó por qué falté ayer, todos los compañeros dijeron al unísimo: “Estaaaba haciendooo el exaaaamen de A1 en Castellnou…”).
Y me hizo poner esa excusa en la hoja de excusas, como si no hubiera ido por estar enferma o por haber ido al médico (a mí no me parece normal).
Por otro lado, se supone que están en el mismo nivel que yo (es más, llevan una semana más de clase) y van más atrasados, están viendo cosas que yo ya vi hace un mes! Y el libro tampoco es muy bueno, no me gusta nada.
Con lo bien que iba mi alemán hasta ahora (últimamente sí que notaba los progresos), de repente siento que doy varios pasos hacia atrás.

A ver cómo hacemos ahora para cambiar esta situación, porque sinceramente, prefiero aprender yo solita con mi libro. Y el Lunes yo no tengo fuerzas para ir a esa clase, a igual me pongo enferma (ojo, los compañeros son simpatiquísimos, pobrecicos, no se merecen eso).

Apfelschorle, esa burbujeante y apasionante bebida…

23 Ene

Conste que tengo que estudiar y ya llevo bastante rato escaqueada, pero es que cuando lo llevas bastante bien y sólo estudias para no cometer fallos tontos, para ser lo más perfeccionista posible, a veces una tiene “keine Lust” (vamos, ningunas ganas, dicho en el alemán de los alemanes).
La primera prueba de que hoy tengo intención de estudiar a fondo (muy a fondo), es que nada más llegar a casa he puesto esto en mi estado del Facebook:

– Hace 20 minutos ·

Bueno, ahora sí que no me entretengáis, que estoy estudiando, y va muy en serio. :-)-

(Que alguien les diga que dejen de poner “me gusta”, bitte. Y que por favor ¡dejen de ponerme videos de Tiroleses cantando!… )

Hallada ya mi paz para la concentración, voy a ponerme a repasar ya lo último para mi Prüfung (= examen) .Comentar que es un Prüfung muy traicionero, pues cuando lo haya hecho seré libre para irme a la nueva escuela del nuevo pueblo, a hacer el siguiente módulo (A2) y me da muuucha pena dejar mi escuelita, mis compañeros, a mi super-nueva-gente-internacional, sobre todo a mi Lole de la mia anima (de mi arma), para ir de nuevo a ser “la nueva”, pero nos mudamos y es lo que hay…

La reflexión que me viene a la mente justo antes de seguir con las direcciones en alemán (“gehen Sie geradeaus bis zur Ampel” = Vaya usted todo recto hasta el semáforo…), el acusativo y el dativo, etc… Viene dada tras haber hecho un comentario en el blog de Sr Blogafantas y que este me haya invitado a una Fanta. ¡SÍ SEÑOR! ¡UNA FANTA COMO DIOS MANDA!
Es que estoy un poco cansadita de que en esta parte de Alemania (no sé si en el resto) todo el mundo bebe y por ende te ofrece esa bebida que llaman “Apfelschorle”.

Zumo de manzana con burbujas... No, no es sidra.

Zumo de manzana con burbujas… No, no es sidra.


Si bien es cierto que una llega a tierras extranjeras dispuesta a probarlo todo, a dejarse seducir por nuevos sabores, a impregnarse de los buenos olores (y mejor comida) que le rodea, dejando atrás las napolitanas de chocolate (aquí no las he visto por ningún lado), las patatas Bravas o los pimientos de Padrón (unos pican y otros no). ¡ESTOY HASTA EL MOÑO DEL APFELSCHORLE! Incluso tiene un nombre que da risa (Schorle – ¿Shirley? – ¿Chirli?…).
Se trata ni más ni menos de una especie de zumo de manzana a la que le añaden gas y todos los alemanes lo beben.
Si vas a una casa de alemanes (al menos aquí, en el Sur), te ofrecerán:
a) Cerveza
b) Apfelschorle
c) Agua (si es agua, lo más seguro que te la pongan con gas, porque aquí lo extra es pedirla sin gas)
Y digo yo:
– ¿DÓNDE GUARDAN LA COCA COLA?
– ¿Acaso nadie tiene Fanta en casa?
– ¿Y el Nestea?, ¿Sprite?, ¿zumo de naranja? (sin gas, bitte)
Os juro y os prometo que en los Supermercados venden Coca Cola y Fanta, y ¡hasta Nestea! Pues si lo venden, es que la gente los compra… ¿Los guardan para cuando estén ya más que hartos de Apfelschorle? ¿Los compran para mezclarlos con vino y hacer Calimotxos cuando nadie les ve? Keine ahnung (=N.P idea) amigos.
Otra cosa que encontrarás, es que nadie te ofrece patatas fritas de esas de bolsa (las chips de toda la vida), aunque también las venden el los Super (hay siempre uno o dos pasillos dedicados a ellas).
El mes pasado fuimos a una fiesta de cumpleaños (de un compañero de esgrima bávaro) y lo que había para comer era una especie de fuente con un grifo, del cual salía sopa de Goulasch. ¿Qué clase de comida para una fiesta es eso?
Luego sobre la mesa, tenían una selección de pequeños trozos de varios quesos y ya.
¿Dónde estaban las patatas fritas? ¿Y los ganchitos? ¿Y los sandwiches de toda la vida?
Vale, tortilla de patatas en taquitos no les vamos a pedir, pero ¿qué tal unos trozos de salchichas alemanas?
Por supuesto, para beber podías escoger entre cerveza, cerveza, o Apfelschorle…
Creo que vamos a tener que hacer una fiesta de inauguración de nuestro nuevo pisito, para enseñarles qué es una fiesta en condiciones, en la que se pone bebida para todos los gustos y pinchos por doquier… Lo malo es que me temo que muchos no van a caber y poner las tapas en la bañera al igual queda un poco feo.

Bueno, que sigo estudiando…

Moverse por la zona (a esta parte del Danubio) es complicadísimo…

18 Ene

Sí, lo confieso, no tengo carnet de conducir (ni coche), ya podéis apalearme, atropellarme, pararos en medio del paso de peatones cuando el semáforo está en verde para viandantes (como todos los buses de Barcelona), o hacerme la vida imposible para ir a cualquier lado…
Porque en algunos lugares si uno no tiene coche o no conduce, es un paria sin derecho a movilidad.
Resulta que hoy es día de esgrima y tenemos un coleguita en el pueblo que se ha aficionado. Se trata de nuestro amigo Joni, un chaval canario, la mar de majete, de 13 años. Así que últimamente estoy yendo a esgrima con los peques, para que él tenga una cara amiga cerca (y no alemana parlante) y de paso ayudo al maestro (a veces le hace mucha falta, porque tiene algunos alumnos un poco descontrolados).
Pues la última vez fuimos con el padre del muchacho, que tiene coche, pero hoy, no podía llevarnos (ni él ni nadie), así que he estudiado la opción de ir en transporte público:
Para ir en transporte público de este “Castellnou del Danubi” a la zona de Inglopaff donde se encuentra nuestro club (apenas 20 km) hay que hacer lo siguiente:
– Salir de casa y caminar unos 3,5 km (más o menos 25 minutos a mi paso que es rápido siempre) hasta la estación de tren.
– Coger un tren que nos lleve a la Haupbanhof (estación principal) de Inglopaff.
– Al llegar a Inglopaff salir a la calle y esperar el Bus 11 dirección Aupi.
– Decir Bitelchús, Bitelchús, Bitelchús (tres veces).
– Bajarse en Eitinger Straße (calculo que para cuando lleguemos ahi ya se habrá hecho de noche y a saber qué es Eitinger Straße, y si seré capaz de reconocerla).
– Hacer un pacto con el diablo.
– Caminar hasta St. Pius/ Koppestraße (a saber, a saber…), decir que no queremos caramelos al señor de bigote que nos los ofrecerá y coger un bus dirección Klinikum.
– Bajarse en Klinikum (eso es fácil, pues es un hospital y los hospitales se suelen distinguir bien, incluso los alemanes) y esperar el Bus 70 para el centro comercial.
– Quitar la nieve de la entrada del hospital.
– Ayudar a subir al Bus a una ancianita.
– Una vez llegados al Centro Comercial, no desviarse de asunto, no entretenerse a mirar tiendas (no importa que haya un Zara e incluso un Mango).
– Cruzar autopistas de 7 carriles y rotondas (procurando que no nos atropellen) hasta llegar al polideportivo donde se encuentra nuestro pequeño club de esgrima.

Y, tras unas dos horas aproximadamente (si todo sale bien), habremos llegado al club.
Madre mía, me da pereza sólo de pensarlo. Y ahora que me he desahogado, me doy cuenta de lo mucho que se parece esto a la película “Aventuras en la Gran ciudad”.

Mejor iremos más tarde, con los mayores, que nos vienen a buscar y nos llevan en coche. Que ganitas de ser rica y poder permitirme un chofer. 🙂

Hace frrrríooo / Es ist Kalt

17 Ene

Y continúa nevando…
Lleva dos días nieva que te nieva en esta blanca post-Navidad.
Menos mal que me llegaron las nuevas botas de “Penama Jacks” (nombre ligeramente cambiado)(bueno, las botas están resultando bien, así que he pensado que les puedo hacer un poco de publicidad, pero sólo un poco) con pelos, que me mantienen los pies calentitos.

Dado el éxito de los gatos, tengo que decir que con mis piernecillas flaquillas y estas botas, soy un poco "gato con botas".

Dado el éxito de los gatos, tengo que decir que con mis piernecillas flaquillas y estas botas, soy un poco “gato con botas”.


Hay montañas y montañas de nieve en las calles. La gente ya no está “paleando” tanto, pues vuelve a caer nieve y se vuelve a llenar todo.
Cuando vas caminando a algún un sitio, te tienes que sacudir toda la nieve de encima, pues quedas igual de cubierto que los árboles, coches y demás mobiliario urbano.
Así que es un buen momento para hacer un muñeco de nieve (el que no pudimos hacer en Navidades), ¡a ver si tengo tiempo!
Esta foto la he sacado del google, que mi cámara está estropeada, pero vamos, es la misma nieve (o casi) y el mismo pueblo (mini-city)

Esta foto la he sacado del google, que mi cámara está estropeada, pero vamos, es la misma nieve (o casi) y el mismo pueblo (mini-city)


Mientras caminas por la calle, a veces te encuentras con agujeros que parece que conducen al abismo. ¡Son de las alcantarillas!, que están todas cubiertas de nieve, con la excepción de algunos agujeros por los que dicha nieve se ha filtrado y quedan al descubierto. Parece de verdad que vas a pisar en falso y te vas a caer en las profundidades…
En fin, que el pueblo está muy bonito, aunque hace mucho frío y dan ganas de estar en casita.
Poco a poco me voy despidiendo de este pueblo (o mini ciudad) que tan bien me ha acogido, pues en breve nos iremos a una ciudad (cercana) un pelín más grande. Da pena, pero sobre todo por los compañeros que he encontrado en mi divertida clase.

Y vosotros, ¿qué tiempo tenéis? Contadme, contadme. 🙂

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Pequeña clase de alemán con el parte meteorológico:

“Heute ist es Kalt” = Hoy hace frío
“Die Höchsttemperatur beträgt -1 Grad” = La más alta temperatura es de menos 1 grado.
“Die Tiefsttemperatur beträgt -5 Grad”.= La más baja temperatura es de menos 5 grados.
“Es ist bewökt” = Está nublado
“Es schneit” = Está nevando
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Y para terminar, parafrasear a un colega que nos visitó la semana pasada y dijo: – ¿quién se ha dejado la nevera abierta?

¿Qué ha pasado? /What has happened? – Al menos di “hola”/ At least say “hello”

15 Ene

No sé qué ha pasado en estos dos días, pero se han multiplicado de golpe las visitas a mi blog. Hoy en concreto tengo 128 visitas, de lo cuál estoy muy contenta, pero estas cosas siempre se deben a algo, y por lo que veo en las estadísticas, podría deberse al hecho de haber utilizado la foto del GATITO DE SHREK en el anterior post.
¿Tanto os gusta mundialmente? ¿Tan buscado es el gatito de Shrek?
Pues lo vuelvo a poner:

El gatito de Shrek, que se ve que es lo más...

El gatito de Shrek, que se ve que es lo más…

Bueno, el caso es que me han venido visitas de países como:
Argentina (muchas), Mexico (muchas), España, Colombia, Peru, Chile, Costa Rica, Venezuela, Ecuador, República Dominicana y Estados Unidos (¿por qué nunca habrá visitas de Australia o Sudáfrica?, me pregunto…) y ya que os acercáis hasta aquí, digo yo que podríamos buscar un poco de “feedback”, simplemente dejando un comentario, al menos un “HOLA”.
Dejad un Hola como una ola. Decidme alguna palabra más dulce o más macabra.
GRACIAS de antemano.

I do not know what happened the last days, but I have suddenly had many visits. Specifically today, had 128 visits, and I am very glad, but this increase in my visits is certainly due to something, and I think they are due to the fact of having used the little cat in Shrek’s foto. I am adding it again.
The issue is that I have visits from places like: Argentinian (many), Mexico (many!), Spain, Colombia, Peru, Chile, Costa Rica, Venezuela, Ecuador, Dominicanan Republic and United States (¿Why do they never come from Australia or Sudáfrica?, I wander…).
I am asking you a little bit of “Feedback”. If you visit me, please, say at least “hello”.
Thank you very much!

Pisos y más pisos…

13 Ene

Aunque parezca que estoy escribiendo un post, realmente estoy haciendo mis “Hausaufgaben” ( = mis deberes), ¿ok? Todo aclarado.
Uff, tengo muchos deberes.
Mientras haces deberes, al igual que cuando te juntas para estudiar con gente, se te ocurren miles de temas de conversación.
Pues es que no había vuelto a contar nada más acerca de los pisos en Inglopfaff, así que os cuento:
Esta zona de Baviera es una zona próspera, con lo que hay empleo, gente que viene a trabajar, pocos pisos, precios bastante altos, la cosa se complica…
Así que para los pocos pisos que hay disponibles, la demanda es altísima y cada uno que vas a ver tiene muchísim@s novi@s. Pues le tienes que caer bien al casero o agente inmobiliario de turno, o te quedas a dos velas.
Además, la mayoría de pisos son mediante inmobiliaria, que te pide como mínimo dos meses de depósito (dinero que un@ no vuelve a ver), a parte de la fianza. Vamos, que te dejas un dineral de entrada.
Después de aquel piso de la matanza de Texas, vimos un piso que pintaba bastante bien, no demasiado grande: 65 m2 (con una cocina pequeñísima, pero muy bien puesta) que nos gustó bastante. EL salón es muy grande, la habitación está bien, con tu terracita, en el centro histórico,

Que sí, la entrada es así, tranquilita, tipo Melrose, pero sin piscina, estilo más alemán y con frío, claro (quizás tengo demasiada imaginación...)

Que sí, la entrada es así, tranquilita, tipo Melrose, pero sin piscina, estilo más alemán y con frío, claro (quizás tengo demasiada imaginación…)

con su entrada a lo “Melrose Place”, y SIN INMOBILIARIAS DE POR MEDIO (¡BIEN!) pero el casero era bastante sieso (ingeniero informático, igual que el Borja) y no parecimos caerle bien, pues nos empezó a hablar de otros pisos disponibles de la zona y daba la impresión de que ya tenía la decisión tomada. Además nos dijo: – Prefiero alquilar a una persona sola que a una pareja.
Nos fuimos bastante desanimados.
¡Pero!
Pero el Borja se dejó el maletín (os aseguro que no fue a posta) y tuvimos que volver… De camino hacia allí tuve un buen presentimiento, pues el volver nos daba una segunda oportunidad a mis ojos.
Cuando el bueno del informático nos entregó el maletín, aproveché para
Dame argo, dame un piso...

Dame argo, dame un piso…

poner ojitos a lo gatito de Shrek y decirle (en inglés, que me sale mejor): – Think of us, please.
El chico se ablandó y su sonrisa se suavizó.

Al día siguiente fuimos a ver otro piso. Esta vez el que lo enseñaba era un amigo del dueño, un señor mayor al que teníamos que caer bien sí o sí.
(Otra vez sin inmobiliarias de por medio, BIEN).
El señor era un señor mayor, medio ruso medio húngaro. Así que le dimos las buenas tardes en húngaro (“jo napot”) y comenzó el concurso de talentos.
Hay señores a los que les encanta fardar de conocimientos, y este era el caso. El señor nos vio jóvenes (parecemos realmente jóvenes, más de lo que somos, je). Y creyó que nos iba a pillar. Comenzó atacando con:
– ¿Cuál es la capital de Sri Lanka? -A lo que rápidamente contesté con – “Colombo”.
Wow, el hombre puso cara de sorprendido, pues no se lo esperaba (bueno, cosas que una agente de viajes sabe y suele saber con agilidad).
A esta siguieron otras tantas preguntas de geografía e historia básicamente, a las que respondimos satisfactoriamente entre los dos, como en un 80 %. Quesito azul y quesito amarillo de trivial (alguna también de quesito marrón). Durante dos horas tuvimos un mano a mano con el “DON”.
Al final, el señor sacó una lista encabezada por un nombre de chica, a la que le tachó el número uno y nos lo puso a nosotros. Toma ya. Nos dijo:- Pasáis a la primera posición porque me habéis caído muy bien.
Esto es así, señores, tal y como os lo cuento. El concurso para conseguir piso puede venir complementado con cualquier tipo de juego o gincama.
Sin embargo, en este caso era a nosotros a los que no nos gustaba tanto el piso, pues era demasiado pequeño, con sus 50 m2 y todo enmoquetado. Se hacía un poco asfixiante (claro que mejor eso que nada).

Luego vimos otro piso que no estaba mal, pero con inmobiliaria y se me hacía frío.

Otro más que estaba precioso montado, aunque al Borja la zona le gustaba menos…

Bueno, pues se suponía que todos tomarían las decisiones entre Miércoles y Jueves de la semana pasada, pero el Lunes nos llamó el informático (cocina pequeña, entrada de Melrose Place, centro histórico, gran salón) y nos dijo que nos había escogido. ¡¡YUJUUUU!!
Después nos llamó el señor del Trivial y el de la inmobiliaria (o no gustas a nadie, o gustas a todos, esto también ha sido así de siempre).
Nos hemos decantado por el pisito del informático y ya está la cosa en marcha.
Esperemos que sea un nidito de amor (en 65 m 2 hay que quererse y quererse bien) y que quepan mis cosas (ropa, material de dibujo, etc…).
Y si se parece un poco a “Friends” pues mejor que mejor.

Ahora quiero unos vecinos así, o parecidos (¿quizás es mucho pedir?)

Ahora quiero unos vecinos así, o parecidos (¿quizás es mucho pedir?)